Im Jahr der Krankheiten

2012 oder 44, das Jahr, in dem sich die Krankheiten häufen wie Sand am Mittelmeer oder Schuhläden und Eisdielen in Alicante.

Zeit, Abstand zu gewinnen. Zeit sich wieder erinnern zu lassen, dass es noch andere Lebensmuster und Zeitrhythmen gibt.

Tú tranquilo! Wie schön, wenn man wieder erleben darf, dass man mit sehr viel weniger Dingen und Gegenständen auskommt und trotzdem sehr glücklich ist. Trotzdem ist das ein Sommerurlaub, also wie immer bei mir, wenn s auch mal das Ausland sein darf, nur mit Binden, Bandagen, Salben, Tabletten und weiß der T… noch alles.

Medipack dabei und tschüss!!

Medipack und tschüss!!

Und los kann es gehen:

[media id=19 width=320 height=240]

 

C 6 vom Flughafen, morgens aus dem Bus nach dem Nachtflug

Markthalle

Tunfische und mehr vom Meer

Abendstimmung

[media id=18 width=320 height=240]

 Jetzt noch ein paar Eindrücke von meinen Stadthumpeleien. Einfache Fotos, nichts Besonderes. Die besseren von gestern wurden eh alle von der Policía gelöscht, weil ich so kühn war, die Fassade des Polizeiquartiers zu fotografieren. Dabei wollte ich nur die Auffangbeckenkonstruktionen aus aufgeschnittenen Wasserflaschen festhalten, die das Kodens- und Kühlwasser der Klimaanlagen aus den Stockwerken darüber sammelten.

Der freundliche Beamte jedoch überredete mich, nun doch alle vorherigen Fotos zu löschen. Erst als nur noch Pickelbilder von meinem kranken Fuß auftauchten, war er zufrieden und ich letztendlich auch, als ich wieder meinen Perser in den Händen halten durfte.

Santa BarbaraSanta Barbara
Mezclado – von allem etwas

Leichtes Mittagessen …..

Ensalada und Vino de Alicante / Valencia

… und Siesta.

Siesta

 

Der Abschied dann überraschend schnell, ungewollt und wie ein zu frühes Sterben empfunden.

A las cinco de la tarde musste ich dann plötzlich am Flughafen sein. Schmerzhaft. Empfunden wie ein Sterben.

Zitiere Federico Garcia Lorca aus seinem  „LLANTO POR IGNACIO SÁNCHEZ MEJÍA“   1935

Corrida

1
La cogida y la muerte
A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.

El viento se llevó los algodones
a las cinco de la tarde.
Y el óxido sembró cristal y níquel
a las cinco de la tarde.
Ya luchan la paloma y el leopardo
a las cinco de la tarde.
Y un muslo con un asta desolada
a las cinco de la tarde.
Comenzaron los sones de bordón
a las cinco de la tarde.
Las campanas de arsénico y el humo
a las cinco de la tarde.

En las esquinas grupos de silencio
a las cinco de la tarde.
¡Y el toro solo corazón arriba!
a las cinco de la tarde.
Cuando el sudor de nieve fue llegando
a las cinco de la tarde,
cuando la plaza se cubrió de yodo
a las cinco de la tarde,
la muerte puso huevos en la herida
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
A las cinco en punto de la tarde.

Un ataúd con ruedas es la cama
a las cinco de la tarde.
Huesos y flautas suenan en su oído
a las cinco de la tarde.
El toro ya mugía por su frente
a las cinco de la tarde.
El cuarto se irisaba de agonía
a las cinco de la tarde.
A lo lejos ya viene la gangrena
a las cinco de la tarde.
Trompa de lirio por las verdes ingles
a las cinco de la tarde.
Las heridas quemaban como soles
a las cinco de la tarde,
y el gentío rompía las ventanas
a las cinco de la tarde.
A las cinco de la tarde.
¡Ay qué terribles cinco de la tarde!
¡Eran las cinco en todos los relojes!
¡Eran las cinco en sombra de la tarde!